...Otra noche de furias, otra noche de fuego. Cuando todos duermen yo recorro la ciudad. En estas horas de luna en la que convoco a los dioses , mis ancestros se revuelven en sus tumbas . Pongo mi camino a su merced y me dejo hallar por aquellos que me buscan pues hoy el destino es nuestro dueño. Noche de encuentros, noche de guerra. Hogueras en los montes, murmullo de arrollo, susurros al oído, una flor en pleno invierno, aurora boreal, todo eso es walpurgis. Por ventura o desventura los iniciados siguen aquí tratando de contener la mella del olvido. La vieja tradición ,que intuí desde siempre, entre los rosales de mi abuela en tierra de Vikingos , de la que procede mi padre y el padre de su padre y su madre , y la madre de su madre y su estirpe entera que termina en mis dos pequeños clones, carne de mi carne.Algo en mí me lo decía, gritos en las nubes con caprichosos recobecos similares a guerreros y caballos ,escudos y dragones que se desvanecían tan súbitamente como se formaban en el cielo del verano, anunciando tempestad. Heraldos de otra era dibujándose tan claros , imposible de concebir a edades tan tempranas únicamente se explican por memoria celular, que pegando un brinco hace que salten todas las alarmas ante lo que perteneció un día a los que me cedieron su adn. Hoy lo añoro todo, la inocencia de una tapia frente al mar persiguiendo con los ojos a algún gato que pasaba o a algún extraño furtivo. Acantilados misteriosos con formas bizarras agujereados de cuevas en su velado interior hogar de drakars ocultos hace ya muchos siglos. Todo eso es Walpurgis...Encerrado en sí mismo está el poder de conectar con energías invisibles, tan ciertas como ancestrales , que permanecen en el éter aún ante nuestra incredulidad. Realidades incómodas denostadas por los caudales ordinarios de la ciencia duchos en el arte de la educastración . Hoy los hijos de Odín campan a sus anchas por el mundo porque pese a quien le pese sentimos su poder en nuestras venas...